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Conflictos de pareja: La exigencia

En la Comunicación No Violenta entendemos la exigencia como una estrategia encaminada a hacer a los demás responsables de nuestras propias necesidades. 

Esta situación va a generar rechazo en la otra persona, creando resistencia y va a conducir el conflicto hacia un lugar de inevitable confrontación. Si la persona accede a nuestra demanda, muy probablemente lo haga para evitar el conflicto.

Queremos cambiar esa dinámica por una petición que busque la empatía con nuestras necesidades, dándole información clara y precisa. Vamos con un ejemplo;

“ ¿Todavía están los platos sin fregar?, me dijiste que lo ibas a hacer esta misma mañana, son las 12 y todavía no lo has hecho! Y encima te has levantado a las 8. ¿Cuándo los piensas fregar?”

Expresarme de esta manera genera en la otra persona miedo y rechazo, por lo que o bien va a defenderse de lo que percibe como un ataque, o bien va a colaborar desde ese lugar con malestar. Habría muchas maneras de afrontarlo, esta sería una posibilidad;

Puedo darme cuenta de cómo mi respiración está agitada, y apartarme de la cocina para buscar un espacio íntimo. Una vez allí, puedo concentrarme en la respiración y tratar de ralentizarla, en apenas dos minutos muy probablemente sienta más alivio.

Ahora que ya he cambiado mi energía interior voy a ver qué necesidad está activa , y probablemente pueda dirigirme a la otra persona cuidando el momento, por ejemplo de esta manera;

“ Me gustaría comentarte algo que es importante para mí, ¿tienes un minuto o prefieres que hablemos cuando te venga mejor?. 

Quería decirte que cuando veo la cocina sin recoger, siento algo de tristeza, he estado un rato pensando y reflexionando para poder decírtelo de manera cuidadosa porque también comprendo que en estos momentos tienes mucha carga de trabajo. 

Me gustaría saber si crees que vas a poder recoger la cocina, o si prefieres que nos organicemos de manera diferente para ayudarte en este momento.”

Tenemos que recordar que el objetivo no es que friegue los platos, sino que empatice con nuestra necesidad. Pueden darse muchas combinaciones, puede decidir que quiere fregar los platos en ese momento o que opte por fregarlos más tarde. Con esto habremos logrado transformar la exigencia en una petición que fomente la colaboración y el apoyo mutuo.

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